El Real Madrid vence al París en el Moviestar Arena./ Real Madrid
El conjunto blanco reaccionó en el último cuarto y selló una trabajada victoria gracias a su defensa y al liderazgo de Maledon
El Real Madrid cerró su último partido de Euroliga del año en casa con una vibrante victoria por 95-90 frente al París Basketball en un encuentro de altísimo ritmo disputado en el Movistar Arena. Después de tres cuartos intercambiando canastas, la intensidad defensiva de los blancos en el tramo final resultó decisiva.
El partido ya comenzó a un ritmo frenético, con el Madrid mostrando solidez desde el inicio gracias al dominio interior de Tavares y al acierto exterior de Campazzo y Abalde. Sin embargo, los parisinos reaccionaron rápidamente, imponiendo su característico juego de transición y encadenando varios triples consecutivos para cambiar la dinámica del encuentro. Los de Scariolo respondieron de la mano de Maledon, cuya racha anotadora incluyó la canasta que superó el millón de puntos en la Euroliga, ayudando a los locales a cerrar el primer cuarto con ventaja (24-21).
El segundo periodo estuvo marcado por el intercambio constante de golpes ofensivos. Los blancos encontraron soluciones cada vez que lograban controlar el rebote y frenar las transiciones rivales, mientras Deck y Maledon castigaban atacando el aro. Aun así, el París mantuvo una gran efectividad tanto desde el perímetro como cerca de la canasta, liderado por Rhoden y Ouattara. Los visitantes llegaron a abrir una ventaja de siete puntos, aunque una nueva reacción madridista antes del descanso redujo la diferencia a la mínima.
El tercer cuarto siguió un guión muy parecido. Los rivales mantuvieron su ritmo agresivo y su gran porcentaje de acierto, mientras el Madrid resistía gracias a su fortaleza mental y al peso interior de Tavares y Okeke. Aunque el conjunto francés dominó durante muchos minutos, los blancos llegaron al último cuarto con solo cuatro puntos de desventaja.
La remontada de los blancos
Todo cambió en el tramo decisivo. El Madrid elevó considerablemente su nivel defensivo, cortando el rítmo del París y provocando pérdidas clave en momentos determinantes. Campazzo lideró la remontada con una presión constante sobre el balón, Garuba aportó energía en ambos lados de la pista y Lyles apareció con puntos fundamentales. Tavares, además, siguió imponiéndose cerca del aro y terminó el encuentro con cuatro tapones.
En los instantes finales volvió a aparecer Maledon. Con el marcador ajustado en 92-90, el base atacó la canasta y anotó una bandeja decisiva a falta de nueve segundos, prácticamente sentenciando el triunfo. Su actuación completó una noche brillante para el Madrid, que supo cerrar el partido con carácter, intensidad y sangre fría para lograr una valiosa victoria en la Euroliga.
