Athenea en el partido frente al Athletic./ Real Madrid
Las blancas no pudieron salvar ningún punto a pesar de dominar gran parte del encuentro y generar mejores ocasiones
El Real Madrid sufrió una frustrante derrota frente al Athletic Club en el partido adelantado de la jornada 17 de Liga disputado en el estadio Alfredo Di Stéfano. A pesar de dominar gran parte del encuentro y generar las ocasiones más claras, el equipo de Pau Quesada no logró encontrar el gol y terminó pagando caro un tanto visitante en la segunda mitad.
El encuentro comenzó con una larga interrupción después de que la guardameta del Athletic, Nanclares, sufriera un golpe fortuito en la cabeza que le obligó a abandonar el terreno de juego. Tras los ocho minutos de parón, el Madrid fue creciendo poco a poco gracias a una presión intensa y un juego de posesión sólido.
Athenea y Eva Navarro generaron peligro constante por las bandas, mientras que la ocasión más clara de la primera mitad llegó en las botas de Caroline Weir. Una rápida combinación dejó a la centrocampista escocesa sola ante Santana en el minuto 22, pero la portera visitante reaccionó con una gran intervención para enviar el balón a córner.
La superioridad madridista antes del descanso quedó reflejada en las estadísticas: cinco disparos a puerta, casi un 70 % de posesión y ninguna ocasión concedida al Athletic. Sin embargo, el marcador no se movió antes del descanso.
Segunda mitad
Tras el decanso, el partido se tornó mucho más abierto y dinámico, con llegadas freceuntes de ambos equipos al área rival. Weir estuvo cerca de marcar poco antes de la hora de juego, aunque Santana volvió a evitar el tanto. Cuando mejor parecía estar el Madrid, el Athletic golpeó en el minuto 65 con un disparo de Ortega que tocó en el poste antes de entrar.
El conjunto blanco reaccionó buscando el empate hasta el final. Alba Redondo ingresó al terreno de juego y el equipo pasó a jugar con dos delanteras, mientras que Toletti reapareció tras su lesión. Ambas tuvieron oportunidades para igualar el marcador, especialmente Alba Redondo, cuyo remate a bocajarro fue detenido de forma espectacular por la destacada guardameta visitante.
A pesar de la buena actuación colectiva y de insistir hasta el último minuto, el Real Madrid terminó sin recompensa en un partido en el que probablemente mereció mucho más.
