Bellingham y Huijsen, los autores de los tantos del encuentro./ Real Madrid
Los goles de Huijsen y Bellingham consiguieron rascar un empate para que los blancos continuen en la cabeza de la tabla una semana más
El once innovador de Xabi con tres centrales y dos carrileros, no pareció funcionar, o quizás no fueron las posiciones, sino la actitud de los jugadores, pero el Elche saltó al césped del Martínez Valero mordiendo, con la intención de conseguir que los madridistas se dejasen algún punto en casa, y lo lograron, pues los de Chamartín estuvieron muy flojos prácticamente todo el encuentro, y no fue hasta en el último tramo de partido que parecieron renacer.
El partido se convirtió desde el inicio en un espectáculo que a priori pocos esperaban. Las llegadas se sucedían por ambas partes a una velocidad estratosférica, casi parecía un partido de tenis. Cuando los ilicitanos no veían puerta por un paradón de Courtois, los del tolosarra ya estaban sacando un córner en el área contraria.
Ambos porteros se vistieron de santos, si el Madrid perdía el balón donde no tocaba, Rafa Mir y André Silva no dejaban de darle dolores de cabeza al belga, que conseguía salvar la jugada como acostumbra a hacer. Por su parte, Iñaki Peña achicaba los remates de Mbappé, Rodrygo y Arda Güller como podía.
Segunda mitad del encuentro
La tónica general del partido no fue muy diferente tras pasar por vestuarios, los de Eder Sarabia continuaron asumiendo riesgos, y el Madrid, que ya estaba concediendo demasiado, obtuvo el primer castigo. Febas recibió el balón de un taconazo de su compañero Valera, y superó a Courtois en el mano a mano, dejando al guardameta sin posibilidad de hacer nada, y anotando así el primer tanto del encuentro.
Tras este mazazo, los cambios en el conjunto blanco llegaron prácticamente solos. Vinicius, Valverde y Camavinga entraban al terreno de juego para intentar solventar el embrollo en el que se habían metido. Quizás alguien debería recordarle a los jugadores, que el escudo del Madrid pesa lo mismo en todos los campos.
Los veinte últimos minutos de encuentro fueron de infarto, con el partido totalmente roto, por la desesperación de unos y la emoción de otros. Vinicius tuvo una gran ocasión para mover el marcador, donde el brasileño se quedaba solo ante el portero ilicitano, pero decidió buscar a Kylian en lugar de rematar, y finalmente la defensa local despejó el balón.
Un partido roto
Solo cinco minutos después, en un saque de esquina que ponía Trent, el balón quedó suelto en el punto de penalti, después de que Bellingham ganase la pelota, y Huijsen consiguió mandarla al fondo de la red cuando ya quedaba menos de un cuarto de hora de juego.
Con la misma dinámica de idas y venidas, el exmadridista Álvaro Rodríguez marcaría el golazo de la noche en una jugada individual. Tras conducir solo el balón, recortaba a Asencio y con un tiro reventó la red de la ‘jirafa’, que de nuevo se quedaba sin poder hacer otra cosa que más allá que mirar.
Pero el Madrid nunca se da por vencido, y en esta locura de los últimos minutos, Trent, bastante señalado esta noche por muchos de sus detractores, colocaría una falta, y el rechace le caería a su compañero de selección, Jude Bellingham, para que este hiciera el cuarto gol del encuentro, el 2-2 en el marcador, consiguiendo así que su equipo salve un punto y el liderato en La Liga, aunque tras este resultado el Barça recorta distancias, quedando a tan solo un punto por debajo de la clasificación.
